Deficiencia Sensorial Auditiva

La deficiencia que causa el déficit puede localizarse en el oído medio, con lo que la conducción del sonido se ve disminuido en intensidad.

Podemos clasificarlas atendiendo el grado de pérdida, momento y forma de aparición:

Distintas clasificaciones: características de cada tipo (Muscarsel, M.C., 1988; Nelson, W.E.- Vaughan, III V.C.- mckay, R.J., 1983) Según el grado de pérdida auditiva
Hipoacusia Ligera
Pérdida menor de 30 db. Lenguaje correcto. Simples alteraciones fonéticas. Puede pasar desapercibida. Las dificultades se atribuyen a pereza o retraso. Si no se detecta pronto, la adquisición del lenguaje puede verse alterada.
Moderada
Pérdida entre 30-60 db. Distingue si le llaman. Oye todo aunque no distingue bien el mensaje. Los padres suelen pensar que se trata de una distracción o de una forma de llamar la atención. Puede seguir su escolaridad normal, pero necesita reeducación logopédica. Recomendada la utilización del audífono.
Severa
Pérdida entre 69-90 db. Necesitan prótesis auditivas. Hay alteraciones fonéticas, vocabulario pobre y restringido, con alteraciones en la estructura y sintaxis. Con estimulación, el uso de la palabra, puede llegar a ser casi normales.
Profunda
Pérdida por encima de 90 db. Requiere un centro especializado donde aprender a utilizar los restos auditivos que les quedan. No oye el lenguaje, por lo que puede carecer o tenerlo con una gran pobreza. El vocabulario es reducido con una pronunciación deficiente y agramática.
Según el momento de aparición
1. Prelocutivo: cuando se produce antes de haber adquirido el habla y resulta, después determinar el momento exacto de la misma.
2. Postlocutivos: cuando la pérdida se produce después de haber adquirido el habla.
Pueden ser congénitas, entre los que se comprenden los tipos hereditarios, o los adquiridos.
Déficits hereditarios.

Se sabe que un número creciente de déficits auditivos, especialmente los del tipo sensitivo-nervioso, son de origen genético. A pesar de su transmisión genética, la deficiencia puede manifestarse únicamente en fases avanzadas de la vida. Puede deberse a factores prenatales o perinatales como la rubéola. Los prematuros y los niños de bajo peso en el nacimiento, así como los que han sufrido traumatismos o hipoxias al nacer, están más predispuestos a deficiencias auditivas.
Déficits adquiridos.

La mayoría son adquiridos, generalmente a consecuencia de la acumulación de líquido en el oído medio. Este líquido puede ser debido a infecciones repetidas en el oído medio, ir asociado a alergia respiratoria o a otras causas.
Indicadores de riesgo de hipoacusia en niños (CODEPEH), (Morera,c.; Perolada, J.M., 1997)
1. Antecedentes familiares de sordera. 2. Infección gestacional. 3. Malformaciones craneofaciales. 4. Peso al nacimiento menor de 1.500 gramos. 5. Hiperbilirrubinemia grave. 6. Agentes ototóxicos en la gestante o en el niño. 7. Meningitis bacteriana. 1. Accidente hipopóxico-isquémico. 2. Ventilación mecánica. 3. Síndromes asociados a hipoacusia. 4. Traumatismo craneoencefálico. 5. Trastornos neurodegenerativos. 6. Sospecha de hipoacusia. 7. Retraso en el lenguaje. 8. Otitis media crónica o recidivante.
 
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