Cuando un bebé nace prematuro, esta estrategia de crecimiento se interrumpe, hay un gran despliegue del cuerpo que ya no permanece en flexión. El recién nacido prematuro nace con un tono en general menor que el bebé a término, por lo tanto menos flexionado.
Tener un parto antes de tiempo priva bruscamente al bebé del entorno protector del cuerpo de la madre, sometiéndolo a estrés, dolor físico, molestias de su nueva actividad motora, las hostilidades del ambiente (luz, sonido) y soledad.